En esta clase de yoga, me centré en los tres gunas y su importancia para equilibrar nuestra energía. Guié una práctica que combinó posturas de yoga, ejercicios de respiración (pranayama) y meditación, todo diseñado para restaurar el equilibrio después de viajes o reuniones familiares. A lo largo de la clase, subrayé la conexión entre el cuerpo, la mente y la respiración, destacando cómo estas prácticas nos ayudan a alcanzar un estado de armonía y claridad mental.